Cuatro mujeres con ropa de trabajo están una al lado de la otra. Al fondo se aprecia un paisaje montañoso tenue con un patrón de franjas. En la parte superior aparece el logotipo azul y naranja del fabricante Portwest.

Los errores más comunes al comprar ropa de trabajo

Muchas personas se fijan únicamente en la máxima resistencia del material o en el precio más bajo, pero pasan por alto los factores que realmente importan en el trabajo diario.

La ropa de trabajo debe cumplir muchas funciones cada día: proteger, resultar cómoda, ofrecer libertad de movimiento y resistir diferentes condiciones climáticas. Aun así, durante la compra se siguen cometiendo los mismos errores, muchas veces con la mejor intención.

1

“Cuanto más resistente, mejor”

Trabajador con ropa azul y capucha mirando directamente a la cámara.

Los materiales gruesos son duraderos y fiables, pero no siempre son la mejor opción.

Quienes trabajan principalmente en interiores, se mueven mucho o trabajan al aire libre durante todo el año suelen beneficiarse más de materiales ligeros y transpirables.

Mejor: elegir la ropa según el uso real y apostar por varias capas en lugar de una sola capa gruesa.
2

Ahorrar en el calzado

Joven trabajador sentado en el suelo delante de un almacén de madera.

Un calzado barato ahorra dinero a corto plazo, pero muchas veces no a largo plazo.

Una mala amortiguación o un ajuste incorrecto pueden provocar rápidamente cansancio y molestias. El calzado es un elemento fundamental de la ropa de trabajo y debe elegirse prestando atención a la calidad y al ajuste.

Mejor: prestar atención a la calidad, la comodidad, el ajuste y la clase de seguridad, y elegir un modelo adecuado para las condiciones de trabajo.
3

Muy poca libertad de movimiento

Trabajador con ropa de protección naranja levantando una pierna en una patada.

Lo que parece cómodo al estar de pie puede resultar incómodo rápidamente en movimiento.

Especialmente en trabajos físicos, los malos cortes o los tejidos rígidos se notan enseguida. Quienes se mueven mucho necesitan ropa flexible y bien diseñada.

4

Fijarse solo en el precio

Trabajador con ropa de protección amarilla sujetando una carpeta.

Quien sacrifica calidad suele terminar pagando más después.

La ropa de trabajo de alta calidad suele durar mucho más y ofrecer mayor comodidad. No todas las prendas tienen que ser premium, pero en ropa de protección, calzado, chaquetas, protección contra el clima y pantalones de trabajo, merece la pena apostar por la calidad.

Mejor: tener en cuenta la durabilidad y el uso previsto y ahorrar en la ropa básica.
5

Subestimar las condiciones climáticas

Hombre con ropa de trabajo amarilla de alta visibilidad en una obra bajo un cielo azul.

No todos los entornos de trabajo exigen las mismas características.

Quienes trabajan al aire libre someten su ropa de trabajo a grandes exigencias. Para mantener la seguridad y la comodidad, el vestuario debe estar preparado para cualquier condición meteorológica.

Mejor: adaptar la ropa al clima y al lugar de trabajo. Elegir modelos con forro extraíble, capucha plegable y combinar la protección contra la lluvia con ropa interior funcional.
6

Elegir la talla incorrecta

Trabajador con ropa de protección negra arrodillado en el suelo de un almacén.

La ropa demasiado ajustada o demasiado holgada dificulta el trabajo diario.

Las tallas suelen variar considerablemente según el fabricante. Si tienes dudas sobre la talla, con gusto te enviaremos la tabla de tallas del artículo que te interesa.

Mejor: solicita las tablas de tallas, pruébate diferentes modelos y, si tienes dudas, pide varias tallas para probarte.

Conclusión

Calidad, precio, ajuste y ámbito de uso: hay muchos factores importantes cuando se trata de buena ropa de trabajo. Quienes prestan atención a la comodidad, la funcionalidad y las necesidades específicas de su lugar de trabajo trabajan de forma más cómoda y rentable a largo plazo.